5 de abril de 2011

Chin-pon!

Con el menú degustación del Sinfonía declaramos definitivamente clausurado nuestro Març Gastronòmic particular. Como nos sucedió con el De Repente, también era la primera vez que acudíamos a este restaurante, ubicado en el Hotel Ciutat del Prat, que estéticamente será muy del agrado de quienes disfruten con el concepto del Gran Vía 2... En cuanto al restaurante ofrece ante todo la comodidad de su mobiliario, un trato exquisito por parte del personal y, lo más importante, una cocina de la que no me atrevo a formarme una opinión todavía. Más que nada porque la propuesta para el Març significó para mí una de cal y una de arena.

El primer plato era una crema de alcachofas. A priori nada de otro jueves, si no fuera por el toque de aceite de albahaca que la aliñaba que elevaba la receta a algo digno de los mejores platos que hemos podido degustar. La combinación era perfecta. Estaba realmente delicioso. Como toque de color, se acompañaba de unos pañuelos de parmesano en forma de nenúfar, complementados con verduras semi-cocidas, que terminaban de redondear el plato estéticamente y le aportaba algo de frescura y de textura. Si vuelvo al Sinfonía, sin duda, será por este plato...



… Y si no vuelvo será por el segundo. Básicamente un pollo con piña a la plancha, que ha sido uno de los mejores ejemplos de cómo destrozar un género tan cotizado como el Pota Blava. Sencillamente, el pollo estaba incomible y ni con la piña ni ahogándolo con litros de vino había manera de hacerlo pasar.

Finalizaba el menú, y el Març para nosotros hasta el próximo año, una crema catalana.
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