6 de abril de 2011

Semana viene. Semana va.

Parece mentira que después de tanto tiempo esperado la Semana del Pincho de Navarra, haya pasado tan rápido que ya estemos esperando la siguiente. ¿Acaso no sería mejor hacer una quincena del pincho? Jejeje, si alguno de los hosteleros pamplonicas leyera esto, seguro que se le ponían los pelos como escarpias. Si organizar la Semana requiere un laborioso proceso de preparación, al que hay que añadirle el esfuerzo de servir cientos y cientos de degustaciones en un periodo tan corto… este año se la ha agregado el cambio de hora de verano. Es justo hacer un reconocimiento a tantos y tantos profesionales que el domingo 27 de marzo estaban al pie del cañón después de una noche tan intensa como la del primer sábado de Semana, y habiendo dormido una hora menos. Aunque unos tenían todavía peor cara que otr@s. Lo cierto que es que ese primer fin de semana, el ambiente en el centro de Pamplona era insuperable (incluido el conciertillo punk de Estafeta).


 
En lo gastronómico hay que reconocer que este año ha habido un nivel altísimo y me resulta imposible escoger un pincho que haya sobresalido claramente del resto. Variedad y calidad que no hacen otra cosa que confirmar que el mejor restaurante de España no es otro que Pamplona… Vaya por delante mi consideración al resto de restaurantes de fuera de la capital, pero los que venimos de lejos no disponemos, desgraciadamente, ni del tiempo ni de la movilidad suficiente como para acercarnos a probar, por ejemplo, las delicias del Ábaco (ganador de la edición de 2010 y nuevamente finalista este año). Pese al handycap, hemos podido degustar hasta 60 nuevas elaboraciones de las que más de un tercio han sido excelentes.




Repasando las fotos que fuimos tomando, aún permanecen vivos en la memoria semana y pico más tarde, los dos pinchos que presentaba este año el Gaucho, el sueño de una noche de verano del Fitero, el txangurro enlatado de Álex Múgica, el snack de morro de cerdo del Bistrot y su terrina de rabo de buey, el ceviche de pulpo del Ona, la anchoa con tomate y brie del Museo, las migas de la Cervecería Estafeta o los dos espectaculares pinchos que ofrecía el Redín (me cuesta entender por qué no sean finalistas). Espero disponer de algo de tiempo en los próximos días para poder comentar algo más de ellos.

Antes de finalizar el post, no quisiera olvidarme de comentar la calidad que los vinos del Reyno que hemos podido catar durante estos días. Parece que la cosecha del 2010 ha sido excelente, y hemos podido probar algunos chardonays (Navarra no sólo tiene buenos tintos) que nos han entusiasmado.
Publicar un comentario