31 de marzo de 2011

La ola que se aleja


El día 27 terminó la segunda edición del Març Gastronòmic y un par de días antes logramos organizarnos la agenda para poder degustar otro par de menús. Por razones de tiempo (la semana del pincho viene pisando fuerte y se nos acumula la faena) y de calidad de las propuestas, vamos a repasar en este mismo post lo que nos ofrecían el Ona Nuit i el Sinfonía del Hotel Ciutat del Prat. Empecemos el despiece por el Ona Nuit.

El Ona Nuit… Ay! el Ona Nuit… Me resulta difícil analizar la extraña deriva que llevo percibiendo en este local desde hace un tiempo, especialmente porque ha sido mi restaurante favorito durante años y lo considero mi pista de despegue personal en el fabuloso mundo de la cocina innovadora. Mirándolo bien, tampoco es el objeto de este post, por lo que me centraré en el menú del Març y dejaremos un análisis más profundo para una ocasión más propicia.

Para empezar, el Ona obsequiaba fuera del menú y como aperitivo, unos corazones de alcachofa acompañados unos con foie, y otros con jamón de pato y cebolla frita (al estilo Ikea). Para continuar, lanzaba un primer plato denominado “tatín de alcachofa del Prat y Pota blava). Me niego a comentar ninguno de los dos, porque no me transmitieron absolutamente nada. Daban la impresión de haber sido algo preparado deprisa y corriendo, para cubrir el expediente… Una lástima.


El segundo no era comparable (Pota Blava confitado con jugo de rustido y pastel de patata trufada). Tenía mucha más cocina. Se notaba. Y salvaba los muebles del menú. Estaba mucho mejor pensado y elaborado. El pollo estaba muy bien hecho y no se había escatimado. En relidad, era una muy buena interpretación de un pollo con puré de patatas (combinación ganadora), en la que las patatas sabían de primera (aunque no dí con la trufa). Sí, era un buen plato que, no obstante, contenía un importante error de ejecución que, en caso de que esto fuera un concurso, lo descalificaría: entre los trozos de pollo habían huesos. Algo realmente embarazoso para un restaurante tan bueno y donde uno espera comer tan bien como en el Ona Nuit.

El postre era correcto (queso/yogur con sirope de rosas). Entre este y el segundo, salvaban los 20€ del coste del menú. ¿O no?

17 de marzo de 2011

Descubriendo nuevos lugares

Una de las mejores cosas que tiene la realización de eventos como el Març Gastronòmic es que te permiten descubrir lugares a los que nunca habrías prestado atención o que ni siquiera sabías que existían. Esta razón, de por sí, ya justifica la inversión en participar en una movida de este tipo. El viernes pasado nos sucedió exactamente eso con el restaurante De Reprente de El Prat.

Orientado hacia la comida italiana, lo primero que entra por los ojos es una decoración moderna y funcional que deja entrever una cocina que, en dimensiones, ya la quisieran para sí en el Ona Nuit… Estéticamente parecido a otro restaurante ubicado en la otra punta del Prat (no daré más detalles), hay que dejar claro que, en esta ocasión no nos encontramos, por fortuna en ninguno de los otros aspectos, con una mona vestida de seda. La atención es competente, la carta de vinos justa y sin pretensiones, el ambiente (la noche que fuimos) demasiado ruidoso para mi gusto (algo imputable, sin duda, al civismo del resto de comensales), y las viandas… a la altura de lo que te imaginas al entrar por la puerta.



La propuesta del menú degustación que nos trae el De Repente es de las que más me llamó la atención de todo el catálogo. Bautizada como “alcachofa de repente” (no sé si por auto-homenajearse, por el hecho de que, en realidad, en el interior de la masa te acabas encontrando el centro de una de estas flores de invierno, o si por ambas cosas), se presenta un corazón de alcachofa coronado por una vieira y todo ello napado por una especie de bechamel con mozzarella, suave y sin predominar por encima del resto (de agradecer), con un toquecillo de albahaca que acaba de darle la personalidad italiana al plato. La acompañan un par de cigalitas y una frambuesa que aumentan el espectro gustativo y son un contrapunto al conjunto principal que podríamos decir que es perfectamente suave. Como buena receta de inspiración azzurra te atrae por el olfato nada más aparecer el plato en la mesa. De acuerdo, no estamos ante una sublime creación, pero sin duda es algo diferente y a la que en ejecución es difícil ponerle pegas (si acaso a las cigalas, si no te gustan pasadillas). Muy recomendable.

El segundo plato del conjunto es pota blava deshuesado con una crema de queso. Se parece bastante el pollo relleno que hacemos en casa de vez en cuando, aunque en esta ocasión han obviado el jamón. El plato está bastante bien sazonado, pero en cuanto a creatividad, comparado con el primero, cae por su propio peso en el saco de las recetas fáciles “do it yourself”. Y como todo pollo asado al horno, a medida que se va enfriando se va haciendo más incómodo de tragar… aunque en este caso no se puede decir, ni mucho menos, que se les hubiera pasado y, además, la salsa de queso ayuda bastante en la labor.

Aparte del menú degustación, hay que reconocer que el resto de platos que iban saliendo tenían una pinta de lo más apetitosa, lo que nos hará regresar a no mucho tardar para seguir descubriendo la cocina del De Repente, un restaurante que despega con un concepto muy claro y muy bien implementado, algo de agradecer hoy día con tanto sucedáneo por ahí suelto, y que sólo pincha (con estrépito, eso sí) en los postres… Sí.  Le falta el final feliz, pero espero que sepan darle solución a no mucho tardar.

9 de marzo de 2011

Gran cartel


La Asociación de Hostelería de Navarra ha dado este lunes el pistoletazo de salida de la XIII Semana del Pincho remozando la web del evento (por fin algo con cara y ojos) y, lo más de lo más, dando a conocer el cartel de participantes de este año.

Hasta 102 bares, que ofrecerán 204 nuevos pinchos tan sugerentes como el Mejillón&Curri con sólido de cava de Agustí Torelló (Baserri), Albóndiga de pollo relleno de alcachofa con salsa de trufa (del Adoquín de la estafeta, que se estrena), Alcachofas de Tudela al humo de olivo sobre migas de pastor y teja de ibérico (Doña Blanca), Helado de morcilla con aroma de trufa y manzana (Mesón Pirineo)... y así hasta los dos centenares.


El pincho ganador de 2010

Entre propuestas más o menos exóticas no faltan los productos del Reyno como las alcachofas de Tudela, el Idiazábal y el Roncal, los espárragos, los hongos o los piquillos, entre tantas y tantas delicias de la despensa navarra. Y tampoco faltarán a la cita la gracia y la sorna con la que algunos restauradores han querido nombrar a sus pinchos (Helado de primero? - de El Ábaco de Huarte, ganador de 2010-; Ley antitabaco: Purito de verduras y pato al humo de queso -del Txoko-; Hongos por un tubo -del Leytana- o el Trufuevo -del Monasterio-). Y todo al mismo precio que los últimos dos años: 4,30 el par de pinchos.

La fiesta empieza el 25 de marzo. ¿Superaremos las barrera de las 52 degustaciones del año pasado?

8 de marzo de 2011

Buen comienzo


Sin perder un sólo día nos lanzamos a probar la que, a priori, parece la mejor propuesta del “Març”, o al menos la que desarrolla la técnica más novedosa. Vamos al Rustic & Co, que nos propone, en primer lugar, unos huevos estrellados de Pota Blava, pan olivado y esferas de carxofa... Sí, sí. Esferas.

De entrada hay que destacar la progresión que Virgi le lleva dando a su cocina desde hace un tiempo y el magnífico equilibrio que ha conseguido con su gemelo Dolmar en cuestión de pinchos. La velocidad de crucero que lleva le ha encaminado este año a experimentar, por fin, con la técnica de la esferificación. Y seguro que no me equivoco demasiado si le otorgo el honor de ser el primer restaurante del Prat donde es posible probar esferas, razón suficiente, por sí sola y sin entrar a valorar el resto de los platos, que ya justifican una visita a su local.

Metiéndonos en materia, el primer elemento del menú degustación es una versión de unos huevos estrellados en los que el protagonista principal es el paté de olivada, sin llegar a empalagar, y la textura conseguida con la lámina de pan tostado. Es de agradecer que no sea frito, y que el huevo no tenga demasiado aceite por lo que, en contra de lo que se podría pensar, es bastante ligero. En el lado oscuro se podría decir que el puré de alcachofa es demasiado simple. Para mi gusto hubiera optado por no aglutinarlo con mascarpone, sino con algún caldo con más personalidad, o bien haberle dado un punto más de sazón. Así, entre el queso y la personalidad de la cebolla, la manera de detectar que el puré es de alcachofa es porque lo dice la presentación del plato. Por otro lado, aunque la película de las esferas es correctísima, encuentro que colocarlas sobre la tosta es un error importante, ya que la textura del soporte hace que incluso lleguen rotas a la mesa y sea difícil llegar a descubrir la experiencia de reventarlas en la boca. Ambos errores, por supuesto, son totalmente excusables y será imposible que se repitan en ninguna de las otras propuestas del març: quien no arriesga, nunca se equivoca.



El segundo elemento del menú es un “tkofta” de pota blava con calçots, romesco de tahine, crujiente de piña y crocante de pistacho. Genial. Se trata de una especia de salchicha de pollo que, me voy a atrever a especular, está cocida con la técnica del microondas (o el agua irviendo) y el papel film. Una manera fácil, rápida, barata y accesible para hacer en casa y conseguir una especie de fiambre de la carne con las verduras que se quieran. La acompaña un romesco muy fino que redondea la faena. Comerlo en conjunto suaviza el aliño de la carne y le añade complejidad y evolución de sabores en boca. Aunque el maridaje recomendado es de vinos de la DO Catalunya, encuentro que para este plato resultaría más aconsejable una copa de Inedit DAMM. En este caso el juego de las especias de la cerveza y de la carne de pollo lograrían una experiencia más divertida aunque, a quién no le gusten los sabores del mediterráneo oriental tal vez no esté de acuerdo. Es un plato francamente redondo.

Dos últimos comentarios. Puesto que Virgi se ha decidido a jugar en primera división, creo que debería haber presentado los platos a las camareras del comedor para que hubieran podido hacer una pedagogía más adecuada de lo que iba saliendo de la cocina, algo que sí que hacen normalmente con los platos de carta (lo cual revela cierta improvisación y descoordinación entre la cocina y el salón). Por otro lado, se incluye un postre que no hace justicia al resto del conjunto.

En resumen: una propuesta valiente, novedosa, diferente y (lo más importante) deliciosa que espero que mantengan en la carta después del març para que todo el mundo pueda disfrutarla. Enhorabuena.

Lo mejor: La esferificación ha llegado al Prat. Imprescindible para los que disfruten descubriendo cosas nuevas.

Lo peor: El postre... y que algunas esferas lleguen rotas.

4 de marzo de 2011

Afilando el cuchillo

Y después de un tiempo sin sacar el cuchillo, es un buen momento para abrir el cajón y sacarle la herrumbre. Porque hay mucho género que cortar por delante, y hay muchas cosas dignas de mención por detrás. De momento, el panorama se presenta así de sugerente:

- Para empezar, a partir de hoy viernes y hasta el día 27 de marzo, tiene lugar la segunda edición del "Març Gastronómic" del Prat de Llobregat. Una exaltación de los productos locales (el pota blava y la carxofa) que vuelven a realizar un grupo de 15 restauradores de la ciudad. Por lo que he podido ver hasta ahora, parece que hay algunas propuestas de interesantes...
http://www.potablavaicarxofaprat.com/

- Lo mejor del calendario sucederá entre los días 25 de marzo y 2 de abril... Una nueva Semana del Pincho de Navarra que no hay que perderse por nada del mundo y en la que, entre otras muchas cosas, se pueden degustar gran cantidad de elaboraciones en muy poco tiempo. Alta cocina en un sólo bocado.

- En abril tenemos un par de citas ineludibles: el "Carxofa and jazz", de nuevo en el Prat, y una gran alegría para el paladar como será regresar a A Parada das Bestas. ¿Por alguna efeméride especial? No. Simplemente por el gustazo de volver a dejarnos enamorar por la cocina de María Varela después de descubrirla hace 2 años mientras hacíamos el Camino de Santiago.

- En mayo, el mismo grupo del "Març Gastronómic" ha preparado una "Ruta de Tapas" que viene a sustituir al "Tasta Tapes" del año pasado, y que acertadamente han segregado de la actividad principal del "Març". Porque, la verdad, conceptualmente respondían a planteamientos que no tenían mucho que ver. De momento no tengo más detalles del asunto, pero espero que esta vez acierten con la orientación.

Es posible que algo más caiga para mayo... Algo realmente gordo... Pero prefiero guardármelo hasta tenerlo concretado. No sea que se disipe.

Voy afilando el cuchillo...